
El invierno convierte la habitación de los animales en un lugar donde se libra una lucha constante entre la comodidad y el frío. Los calentadores eléctricos tradicionales emiten aire caliente hacia arriba, pero este desaparece antes de llegar al suelo. Las patas de los animales siguen estando frías, y así, la habitación parece estar en conflicto consigo misma. Lo que realmente se necesita es calor que llegue al cuerpo del animal, y no solo al techo.
Lo importante detrás de todo esto
Nuestros calentadores para patas utilizan calor radiante infrarrojo, generado por un elemento de fibra de carbono que emite luz en un espectro amigable. El calor llega directamente a las patas, al material donde descansan los animales y a las superficies cercanas, sin intentar primero calentar el aire. La temperatura produce un confort constante y silencioso, sin ruido de ventilador ni aire que levante polvo.
El tamaño de estos calentadores es compacto, por lo que pueden colocarse debajo de bancos o a lo largo de las paredes. Una cubierta exterior resistente mantiene las patas de los animales a una distancia segura de la superficie caliente.
Por qué este método funciona para los animales
El calor radiante no afecta negativamente la circulación sanguínea de los animales. Calienta desde el exterior hacia adentro, lo que ayuda a que la sangre fluya bien en las patas y extremidades, permitiendo que los animales puedan relajarse en lugar de temblar. La habitación se vuelve más estable, con menos corrientes de aire y menos diferencias de temperatura entre la parte superior y el suelo.
La energía se utiliza donde realmente es necesaria: para generar calor directamente en la zona requerida, sin desperdiciarse en calentar el techo. Para usted, eso significa un espacio más tranquilo, costos de funcionamiento más bajos y algo menos de lo que preocuparse durante las noches más frías.
Qué debe tener en cuenta
Los calentadores infrarrojos funcionan mejor cuando se colocan en los lugares donde los animales descansan naturalmente, con una vista clara hacia la zona caliente. Son adecuados para áreas interiores secas y protegidas, así como para lugares exteriores resguardados. No están diseñados para estar expuestos constantemente a la lluvia.
Utilice un termostato para mantener una temperatura constante. Coloque el calentador sobre una superficie estable y nivelada, y manténgalo alejado de los materiales inflamables como las mantas.