
¿Por qué debería reemplazar esas viejas lámparas de calor para baños por calentadores infrarrojos resistentes al agua?
Todos hemos estado en esa situación: salimos de una ducha caliente y entramos en un baño helado. Entonces encendemos esas viejas lámparas de calor. Pasamos cinco minutos esperando a que el aire se caliente, mientras la habitación sigue estando fría.
La mayoría de esos dispositivos antiguos no están diseñados para soportar la humedad y el vapor que hay en un baño real. Funcionan mal, se corroen y, al final, dejan de funcionar. Por eso cada vez más personas optan por calentadores infrarrojos resistentes al agua. Ellos pueden manejar la humedad sin problemas.
El secreto está en cómo calientan.
Los calentadores tradicionales intentan calentar el aire. Pero si su baño tiene corrientes de aire, ese calor simplemente se escapa. Los calentadores infrarrojos son diferentes: no se preocupan por el aire, sino que envían el calor directamente a la piel y al suelo. Es como entrar en un lugar iluminado por el sol. Es instantáneo. No hay necesidad de esperar. Utilizamos infrarrojos de onda corta porque penetran en el vapor y nos brindan esa sensación de calor tan pronto como los encendemos.
Hablemos ahora del aspecto “resistente al agua”.
El vapor es astuto: encuentra todos los pequeños espacios en el cuerpo del calentador, se acumula en las partes eléctricas y, ¡puf!, se apaga el calentador. No basta con poner una cubierta de plástico sobre una lámpara barata. Estos calentadores infrarrojos están diseñados de forma diferente: utilizan juntas herméticas y recubrimientos especiales en los cables para evitar que entre la humedad. Es como la diferencia entre un impermeable y un traje de buceo: uno mantiene seco al usuario en condiciones normales; el otro funciona incluso cuando todo está mojado.
Un consejo importante sobre la instalación.
Estos calentadores generan mucho calor rápidamente, por lo que consumen una cantidad considerable de energía. Si los cables eléctricos de su casa datan de los años 70, es posible que sus interruptores se apaguen si no tiene cuidado. Vale la pena verificar que su panel eléctrico pueda soportar esa carga antes de instalarlos.
Y, por favor, no descuide el sellado del techo. Si deja aunque sea un pequeño espacio durante la instalación, la humedad podrá entrar y dañar los circuitos desde adentro. Pero si hace ese sellado adecuadamente, tendrá un calentador que durará años más que esas viejas bombillas halógenas. Su rutina matutina será mucho más cómoda.