
Cómo hacer que la pizza esté lista en 90 segundos
La mayoría de los hornos de convección solo calientan el aire. Y, seamos honestos: eso es lento. Si quieres reducir el tiempo de cocción de cinco minutos a 90 segundos, no puedes permitirte esperar a que el aire se caliente. Debes calentar directamente los ingredientes de la pizza.
Aquí es donde entran en juego los elementos de radiación infrarroja de onda corta.
El secreto de la velocidad
Imagina el sol en un día caluroso de julio: no sientes primero que el aire se caliente; sientes el calor en tu piel al instante. Nuestros elementos de radiación infrarroja hacen lo mismo: envían radiación electromagnética directamente a través de la masa y los ingredientes de la pizza.
En lugar de esperar a que la cavidad del horno se caliente, el centro de la pizza comienza a cocinarse en el momento en que llega al cinturón transportador. Al concentrar más energía en cada pulgada del horno, logramos que el calor llegue exactamente allí donde es necesario.
Los componentes internos
No utilizamos vidrio barato en estos elementos. Están hechos con tubos de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque cuando se genera tanta energía, las condiciones son extremas. El cuarzo puede soportar esos cambios térmicos sin romperse.
Dentro del tubo, utilizamos filamentos de tungsteno dopados con halógenos. En otras palabras, el filamento no se quemará tan fácilmente cuando el horno funcione a esa velocidad.
Y como sabemos que tu línea de producción funciona 24/7, hemos diseñado conectores simples. Generalmente utilizamos bases R7 o SK15. Son fáciles de usar: basta con conectarlos y listo. Cuando un tubo se daña, solo necesitas reemplazarlo y seguir trabajando. No perderás tiempo arreglando conexiones mientras los clientes esperan.
Algunas cosas a tener en cuenta
Aquí está el problema: cuando se introduce tanta energía en un espacio pequeño, las temperaturas suben mucho. Tu pizza quedará perfecta, pero el chasis del horno sufrirá mucho. Debes asegurarte de que tus ventiladores y sistemas de refrigeración funcionen bien. Si no prestas atención al enfriamiento, podrías dañar los paneles de control, y eso es un problema que nadie quiere tener.
Además, olvídate de los interruptores manuales. No puedes controlar el tiempo de cocción a simple vista. Recomendamos utilizar controladores PID para poder ajustar el tiempo perfectamente cada vez. De lo contrario, estarás a solo un segundo de tener una corteza quemada.